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LA CASACA MÁS POLÉMICA (11-02-2005)

El 14 de enero último Boca enfrentó a Racing por el torneo de verano. El 1 a 1 final no fue, sin embargo, lo más destacado de la noche: el club de la Ribera vistió, a modo de homenaje por el año del centenario, un viejo modelo de su camiseta que tiene reminiscencias de la que luce habitualmente el eterno rival.

La historia o la leyenda es bien conocida por el pueblo boquense: Juan R. Bricchetto (que trabajaba en el Puente 2, a la altura de la calle Estados Unidos), junto con otros representantes del club, vieron pasar un buque sueco una mañana de 1907 y se sintieron deslumbrados ante los colores de la bandera de ese país que flameaba en la popa. Aquel acontecimiento trajo como consecuencia que Boca ganara las tonalidades que representarían al equipo y a sus hinchas durante todos estos años.

La decisión de Bricchetto y de sus compañeros de mutar los colores tenía una interesante historia de fondo. Nottingham de Almagro, un pequeño club de barrio, disputaba sus encuentros con una casaca muy similar a la que Boca utilizaba en aquel entonces, a rayas finas azules y blancas. En 1906 ambos conjuntos se enfrentaron en un match en el que el vencedor se quedaría definitivamente con los colores que venían utilizando; la derrota del equipo boquense provocó que las autoridades del club tuvieran que ponerse a pensar en un nuevo diseño.

De esta manera -buque escandinavo de por medio-, Boca obtuvo sus colores del alma. Sin embargo, el tradicional amarillo horizontal sobre el fondo azul tardaría en llegar unos cuantos años. En 1907 el conjunto xeneize salió al campo de juego con un modelo que 98 años más tarde traería grandes polémicas. Esa casaca era azul y la cruzaba una banda amarilla que a veces iba de derecha a izquierda y en otras oportunidades a la inversa. ¿El motivo? Los mismos jugadores cosían esas bandas y no siempre se ponían de acuerdo acerca de la dirección de las franjas amarillas. Con esta vestimenta (que actualmente puede verse en el Museo de la Pasión Boquense en una cuidada réplica) el primer equipo enfrentó a sus rivales hasta 1912, cuando mudaron vestuario para quedarse con la camiseta que lograría tantas victorias, copas y campeonatos.

Varias décadas más tarde la historia se repetiría…al menos por 90 minutos. El último 14 de enero, luego de acalorados debates y opiniones contrapuestas, los jugadores de Boca pisaron el césped del Mundialista de Mar del Plata con una banda cruzando sus pechos para enfrentar a Racing. El empate en un gol quedó en segundo plano ante este giro copernicano de la estética auriazul. “No la uso ni mamado” había dicho Diego Armando Maradona y, como él, muchos otros jugadores, ex jugadores, allegados al club e hinchas se mostraron disconformes con el nuevo look, aun si fuese por un sólo partido. Cuando fue inquirido acerca de este rediseño, Guillermo Barros Schelotto, el mayor referente del plantel actual, dijo: “No, no gracias”, dejando bien en claro que las reminiscencias que la banda amarilla guarda con la camiseta de los primos de River es demasiado grande.

En este año del centenario seguramente habrá grandes festejos, memorables partidos e incontables homenajes. La casaca más polémica fue el primero de ellos. Veremos qué sigue…

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Réplica de la vieja camiseta que puede verse en el Museo de la Pasión Boquense.