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UN FIN DE AÑO INOLVIDABLE

Boca le puso un broche de oro al 2005 y, en tan solo cinco días, se coronó campeón del Torneo Apertura y de la Copa Sudamericana. De esta manera finalizó el año del Xentenario de la mejor manera: con estrepitosos festejos y vueltas olímpicas.

El Pato Abbondanzieri tomó el balón entre sus manos y se dirigió hacia el punto del penal para ejecutar el remate decisivo. Unos minutos antes había detenido dos disparos de los hombres de Pumas y con toda la confianza del mundo tomó carrera hacia la pelota. El arquero rival fue a su derecha y el esférico hacia su izquierda. Gol, triunfo, euforia… y vuelta olímpica.

En los 90 minutos de juego el conjunto xeneize había sido superior a sus pares mejicanos y antes de que finalizara la primera mitad “El Loco” Palermo había hecho valer su estirpe de goleador incansable para poner a Boca 1 a 0 arriba en el marcador. Pero Bruno Marioni igualó las cosas a través de un tiro de los once metros y el equipo dirigido por Basile debió sufrir más de la cuenta.

Los remates desde los doce pasos salpimentaron el desenlace del match e hicieron vibrar a los hinchas que, si bien habían celebrado la obtención del Apertura pocos días atrás, sólo pensaban en festejar nuevamente. Corearon el grito del “Pato” cuando detuvo los disparos de Augusto y Beltrán, y enloquecieron cuando el shot de Abbondanzieri cruzó la raya y se hundió en las mallas.

La copa en alto, pasando de mano en mano por todos los integrantes del plantel, fue la imagen que se emitió a través de la televisión mundial. Sin embargo, este festejo tuvo un predecesor inmediato. El miércoles 14 de diciembre, cinco días antes de enfrentar a Pumas en la final de la Copa Sudamericana, el club de la ribera había derrotado a Olimpo en Bahía Blanca por 2 a 1y se había coronado en el Apertura.

En un emotivo desenlace, el mundo boquense tenía los ojos en Bahía Blanca y los oídos en lo que ocurría en la cancha de Banfield, en donde el local enfrentaba a Gimnasia, el perseguidor y único equipo con posibilidades de aguarle la fiesta a la gente xeneize. Pero Boca salió a llevarse a sus rivales por delante y, con goles del “Cata” Díaz y del “Pocho” Insúa derrotó a los bahienses por 2 a 1 para lograr el primer puesto del certamen.

Cuando la semana llegó a su fin, el conjunto azul y oro había logrado dos nuevos títulos para cerrar el año de la mejor manera. El “Coco” Basile, por su parte, se consolidó en la dirección técnica y se ganó el corazón de una hinchada acostumbrada a los títulos nacionales e internacionales. Tanto jugadores como hinchas, cuerpo técnico y dirigentes le pusieron punto final al año del Xentenario con eufóricos festejos. Mejor, imposible…