VOLVIÓ "NUESTRA" COPA LIBERTADORES DE AMÉRICA
Otra vez la Copa Libertadores está en poder de Boca. Otra vez nuestros visitantes pueden contemplar el mismo trofeo que levantaron Riquelme, Palermo, Bermudez y hasta el "Chapa" Suñé...
Septiembre de 1977, nuestros muchachos viajaron a Montevideo a jugar un “partido desempate” con el Cruzeiro de Brasil. Frente a sesenta mil personas se disputó un partido durísimo que terminó sin goles. La mitad más uno del país vivió los fatídicos minutos de la definición por penales a través del televisor. ¿Quién podrá olvidar esas imágenes en blanco y negro? Una placa en el centro del a imagen aclaraba “Boca Campeón de América”, y detrás de ella, detrás de cada letra, el loco Gatti corría y corría para abrazar a sus compañeros en el centro del a cancha.
En noviembre de 1978 goleamos al Deportivo Cali con goles inolvidables de Perotti, Mastrángelo y Salinas. ¿Quién podrá olvidar esa final? Habíamos jugado seis partidos y levantamos la Copa invictos. Boca ponía su grito en el cielo y demostraba que era el mejor del Continente.
Hubo que esperar mucho, pero se volvió a dar. El gran Oscar Córdoba de sacó a relucir su pericia en los penales y Boca volvió a ser le más grande. Esa Copa quedará para siempre grabada como aquella en la que Palermo marcó a fuego su paternidad sobre River Plate. La noche de su vuelta… ¿Quién podrá olvidar esa noche?
Creíamos que había que esperar más. Pero se volvió a dar. Por segunda vez en su historia Boca era bicampeón de América. Esta vez fue contra los mexicanos del Cruz Azul que cada vez juegan mejor. De nuevo los penales estuvieron de nuestro lado en la final. ¿Quién se puede olvidar del gol del Chelo que nos puso media Copa en el bolsillo?
Un día llegó Tévez. Y también quiso escribir la historia grande del fútbol argentino. Y jugó para Boca… y ganó acá y allá. Como para que no queden dudas. 2 a 0 en Brasil y 3 a 1 en Buenos Aires para demostrar que la alegría no es sólo brasilera… también es bostera. Nadie olvida que el Santos venía invicto con siete ganados y cinco empatados. Pero se encontró con un Boca hambriento de gloria.
Y un día volvió Román… tocó todo con su varita mágica y volvió a colocar a Boca en lo más alto de América. Y de nuevo contra un equipo brasilero ganamos acá y allá. Y en el último partido… dos goles con su sello.
La Copa Libertadores está nuevamente en el Museo de Boca. La de Palermo, la de Riquelme, la de Felman, la de Gatti, la de Mouzo, la de Bordón, la de Zanabria, la de Pernía, la de Arruabarrena, la de Barijho, la tuya… la nuestra, la de los mejores de América.
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